Consejos sobre ortodoncia
¿Qué es la ortodoncia?
La ortodoncia es una especialidad de la Odontología que se ocupa del diagnóstico, prevención y tratamiento de las malposiciones dentarias y de las deformidades de los maxilares. Tiene como objetivo lograr una correcta función de la boca
y una adecuada estética, tanto dentaria como facial.
Las anomalías dentomaxilares son tan frecuentes que se puede afirmar que solamente un 10% de la población tiene una boca normal y sana.
Actualmente, los tratamientos de ortodoncia no solo se pueden realizar en niños y jóvenes en crecimiento, sino también en adultos de cualquier edad.
Unos dientes correctamente colocados y bien articulados contribuyen a mantener una buena salud bucal.
La maloclusión
Cuando los dientes y los maxilares no están correctamente colocados hay una "maloclusión". Las distintas formas de maloclusión son infinitas puesto que no hay dos bocas iguales. Básicamente las podemos dividir, según las tres dimensiones del espacio, en los siguientes grupos:
Clase I
En esta maloclusión, que es muy frecuente, existe una desproporción entre el tamaño de los dientes y el de los maxilares que han de albergarlos. Sin embargo la relación entre el maxilar superior y la mandíbula es buena.
Unos dientes grandes en unos maxilares pequeños obligan a aquellos a torcerse y apiñarse.
En muchos casos, para su corrección, es necesario extraer alguna pieza dentaria para hacer espacio a las restantes. Es la única maloclusión que no suele tener repercusión en la cara.
Clase II
Son aquellos casos en los cuales el maxilar y los dientes superiores están excesivamente adelantados con respecto a los inferiores.
En la División 1ª todos los incisivos superiores están adelantados, dando la impresión de que se salen de la boca y dejando que el labio inferior se introduzca detrás de ellos. El mentón suele ser pequeño y estar retraido.
Por el contrario, en la División 2ª, algunos incisivos (generalmente los centrales), están inclinados hacia atrás.
Clase III
Este tipo de maloclusión, que generalmente es hereditaria, consiste justamente en lo contrario que la Clase II. Los dientes inferiores, junto con la mandíbula, están mucho más adelantados que los superiores, provocando lo que se llama mordida invertida.
La cara se caracteriza por tener un mentón grande y prominente, que confiere unas facciones duras.
Mordida cruzada
Se llama mordida cruzada cuando el maxilar superior es más estrecho que la mandíbula en uno o en ambos lados y las muelas superiores se sitúan por dentro de las inferiores.
En la cara puede observarse una desviación del mentón hacia el lado de esta maloclusión.
Mordida en tijera
Cuando la desproporción entre el maxilar superior y la mandíbula es excesivamente grande y las caras triturantes de los dientes superiores e inferiores no llegan a contactar se dice que hay una mordida en tijera.
Sobremordida
Es un problema vertical, que puede estar presente en todos los tipos de maloclusiones ya descritos, y consiste en que los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores.
La cara que corresponde a esta maloclusión es corta, con los labios finos y hundidos respecto a la nariz y al mentón. Generalmente, estos rasgos aumentan con la edad y hacen parecer a la persona de más edad de la que realmente tiene.
Mordida abierta
Esta maloclusión es contraria a la anterior, y en ella sólo contactan en la masticación las muelas posteriores. Habrá siempre algunas piezas dentarias superiores que no llegan a contactar con las inferiores.
Están alteradas tanto la masticación como la fonación y la deglución. Suelen ser caras largas y estrechas.
¿Cuándo comenzar un tratamiento de ortodoncia?
No hay una edad concreta para empezar el tratamiento de ortodoncia, pues depende del tipo de maloclusión. Como hemos visto, los problemas ortodónticos afectan principalmente a los dientes, pero también a los maxilares.
En los problemas óseos de niños en crecimiento hay que comenzar el tratamiento tempranamente con aparatos funcionales (de poner y quitar) o bien, con aparatos fijos que tengan efecto esquelético.
Más tarde, se completará el tratamiento con la correción de la alineación y oclusión de los dientes. Estos problemas puramente dentarios, en jóvenes y adultos, se tratan utilizando aparatos fijos con bandas y brackets.
Las maloclusiones graves de origen esquelético, y las de los pacientes cuyo crecimiento haya finalizado, se corregirán combinando la ortodoncia con la cirugía de los maxilares.
Tratamiento de ortodoncia en adultos
Siempre es posible mover los dientes salvo que exista anquilosis en alguno de ellos. Podemos afirmar que el tratamiento ortodóncico no tiene límite de edad y, por tanto, cualquier adulto es susceptible de recibir tratamiento de ortodoncia.
En los últimos años, ha aumentado considerablemente el número de personas adultas que se someten a tratamiento ortodóncico. Sin embargo a mayor edad las dificultades aumentan porque:
- No es posible corregir problemas esqueléticos, ya que no existe crecimiento.
- Suele haber problemas periodontales.
- Es frecuente la ausencia de alguna pieza dentaria o la presencia de prótesis.
- Los movimientos dentarios deben hacerse de forma más lenta y delicada.
Debido a estas dificultades mencionadas, un adulto puede necesitar la intervención en conjunto con otras especialidades odontológicas:
- Periodoncista, para cuidar sus encías.
- Prostodoncista, para reponer piezas perdidas.
- Cirujano, para corregir problemas esqueléticos.
La prevención de problemas en la articulación témporo-mandibular, la gran importancia que hoy se concede a la estética, el valor primordial de la boca para la masticación y digestión, y la autosuficiencia económica, hacen prever que, en pocos años, el tratamiento ortodóncico en adultos será aún más habitual que en niños.


